Skip to content

Av. Dr. L. A. de Herrera 1248 | Torre 3 WTC. Cons. 264 | consultas@clinicapresage.com.uy | Escribinos por WhatsApp: 091 715 004

Hilos tensores: cómo funcionan y qué resultados se pueden esperar

Introducción

Los hilos tensores pueden ayudar a mejorar determinados cambios asociados al descenso de los tejidos faciales. Su indicación depende de la anatomía, del grado de flacidez y del resultado que se busca. La valoración médica permite establecer si el procedimiento puede ofrecer una mejora útil y proporcionada para cada paciente.¹,²

Aunque suelen agruparse bajo un mismo nombre, no todos los hilos cumplen la misma función. Algunos se utilizan principalmente para estimular una respuesta del tejido, mientras que otros tienen un diseño que permite sujetarlo y ejercer tracción. Esta diferencia es importante para comprender qué puede aportar cada tratamiento.²

¿Qué son los hilos tensores?

Son dispositivos filiformes que se introducen bajo la piel mediante agujas o cánulas. Su colocación es un procedimiento mínimamente invasivo: requiere atravesar la piel e implantar un material en los tejidos, por lo que necesita evaluación previa, condiciones adecuadas de asepsia y seguimiento médico.¹,²

Existen hilos reabsorbibles, que el organismo degrada progresivamente, y no reabsorbibles, que permanecen en el tejido. Entre los materiales reabsorbibles se encuentran la polidioxanona, conocida como PDO, el ácido poliláctico y la policaprolactona, así como determinadas combinaciones de estos polímeros.²

La composición es una característica del hilo, pero su diseño y su sistema de sujeción también influyen en su función. Por eso, conocer únicamente el material no alcanza para saber qué efecto puede producir.

¿Qué diferencia hay entre los hilos lisos y los de tracción?

Los hilos lisos no tienen elementos de anclaje. Se utilizan principalmente con un objetivo de bioestimulación, buscando una respuesta reparadora alrededor del material implantado. No producen el mismo efecto de sujeción y elevación que los hilos de tracción. La evidencia clínica sobre sus beneficios para el rejuvenecimiento de la piel todavía es limitada.²

Los hilos de tracción tienen espículas, conos u otros sistemas que permiten sujetar los tejidos. Según su diseño y la técnica de colocación, pueden ayudar a reposicionarlos y mejorar determinados contornos faciales.¹,²

También conviene aclarar que “monofilamento” describe un hilo formado por un único filamento; no es, por sí solo, una clasificación de su capacidad de tracción.

¿Cómo actúan?

En los hilos de tracción, el efecto mecánico se produce al sujetar y reposicionar el tejido. Esto puede generar un cambio visible desde la colocación, aunque la inflamación inicial dificulta valorar el resultado definitivo.³,⁴

Además, el organismo responde al material implantado. Un estudio experimental con hilos de PDO observó formación de colágeno y cambios en el tejido que los rodeaba. El colágeno es una proteína que contribuye a la estructura y al soporte de la piel.⁵

Este estudio se realizó en animales. Sus hallazgos ayudan a comprender el mecanismo biológico, pero no permiten asegurar por sí solos cuánto mejorará la piel de una persona ni cuánto durará esa mejora.⁵

¿En qué casos pueden ser adecuados?

Pueden considerarse cuando existe un descenso inicial de los tejidos y se busca una corrección discreta. Algunas de las zonas que se valoran son las mejillas, el contorno mandibular y determinados cambios del cuello. La elección depende de la anatomía y del objetivo del tratamiento.¹,²,³

La evaluación debe identificar qué explica el cambio que preocupa al paciente. La pérdida de volumen, el exceso de piel y el descenso de los tejidos pueden coexistir, pero requieren abordajes diferentes.

Cuando hay un exceso importante de piel o flacidez marcada, la capacidad de los hilos puede resultar insuficiente. Su efecto de elevación tiene limitaciones y la evidencia sobre su duración a largo plazo sigue siendo limitada; por ello, no deben presentarse como un tratamiento equivalente a un lifting quirúrgico.¹,²

¿Cómo se realiza el procedimiento?

Antes de la colocación se revisan los antecedentes médicos, las alergias, la medicación y los tratamientos realizados previamente en la zona.⁶ La consulta también debe incluir el examen del rostro, la planificación y una explicación de los resultados esperables, las limitaciones y los posibles efectos adversos.⁷

La colocación suele realizarse con anestesia local. Los hilos se introducen siguiendo un trayecto planificado y, cuando tienen un sistema de tracción, se ajusta la posición de los tejidos.⁷

El número de hilos y la duración de la sesión se definen según las zonas y la técnica elegidas. Antes del procedimiento debe explicarse al paciente el plan previsto y el tiempo estimado para su caso.⁷

¿Cuándo se ven los resultados?

Con los hilos de tracción puede apreciarse una mejora inicial. Sin embargo, el resultado debe valorarse durante las semanas posteriores, cuando disminuyen la inflamación y los hematomas.³,⁴

En un estudio prospectivo de 30 pacientes tratados con un diseño concreto de hilo de PDO se observaron mejoras durante los seis meses de seguimiento. Estos resultados corresponden al dispositivo y a la población estudiados; no demuestran que todos los tipos de hilos tengan el mismo rendimiento.³

¿Cuánto dura el efecto?

El resultado es temporal. La duración depende del hilo, de la técnica y de las características del paciente. El tiempo que tarda en reabsorberse el material tampoco equivale necesariamente al tiempo durante el cual se mantiene la mejora visible.

Una declaración de consenso reciente de un grupo de expertos de la Asociación de Cirujanos Cutáneos de la India señala que el efecto de elevación generalmente no persiste más allá de unos 6 a 12 meses y que las afirmaciones de rejuvenecimiento prolongado carecen de respaldo sólido. Este rango es orientativo y no debe interpretarse como una garantía individual.²

El envejecimiento continúa después del tratamiento. La evolución debe revisarse en los controles, sin asumir que todas las personas necesitan repetir el procedimiento en una fecha fija.²,⁴,⁷

¿Qué efectos adversos pueden aparecer?

Después de la colocación pueden presentarse inflamación, hematomas, sensibilidad y dolor. También pueden aparecer pequeños hundimientos o irregularidades del contorno. Algunos cambios iniciales mejoran con la evolución; otros necesitan valoración y tratamiento.²,³,⁸,⁹

Entre los riesgos posibles están la infección, la salida del hilo a través de la piel, el dolor persistente y un resultado estético insatisfactorio. Que sea un procedimiento mínimamente invasivo no significa que esté libre de complicaciones.⁸,¹⁰

También se han descrito complicaciones menos frecuentes y potencialmente más serias, como granulomas —nódulos inflamatorios alrededor del material—, migración o desplazamiento del hilo, lesión nerviosa y lesión de la glándula parótida o de su conducto. La parótida es una glándula salival situada delante del oído.¹⁰

Si el dolor aumenta en lugar de mejorar, aparece fiebre, secreción o un enrojecimiento que se extiende, se debe contactar con el equipo tratante. No se debe intentar manipular ni retirar un hilo en casa.

Una revisión sistemática sobre hilos en cara y cuello encontró que muchos efectos adversos fueron transitorios, aunque algunas complicaciones, como las infecciones y las irregularidades del contorno, requirieron tratamiento.¹¹

¿Qué se debe revisar antes del tratamiento?

Es importante informar sobre enfermedades, problemas de coagulación, alergias, medicación y suplementos. También deben comunicarse los antecedentes de rellenos, cirugías o hilos colocados previamente. Estos datos se revisan junto con el examen y la planificación, y pueden modificar la conducta.⁶,⁷

Las contraindicaciones concretas deben comprobarse en las instrucciones de uso del dispositivo elegido y valorarse junto con la situación clínica individual. No existe una única lista aplicable a todos los productos.

Si el paciente recibe anticoagulantes o antiagregantes, la conducta debe coordinarse con el médico responsable de esa medicación. No debe suspenderlos por cuenta propia para realizar un tratamiento estético.

¿Qué cuidados se necesitan después?

Las indicaciones se adaptan al hilo y a la técnica utilizados. Durante la recuperación se debe evitar someter la zona a presión, fricción o movimientos excesivos. Los masajes faciales y otros procedimientos sobre el área deben esperar hasta recibir autorización del profesional.⁴,⁷

El equipo tratante indicará cómo cuidar los puntos de entrada, cuándo retomar el ejercicio y cuándo acudir a control. También explicará qué molestias pueden aparecer y cuáles requieren una consulta.⁷,⁹

Sentirse bien al salir de la clínica no significa que los tejidos hayan completado su recuperación. Seguir las indicaciones y asistir a los controles forma parte del tratamiento.⁴,⁷,⁹

Preguntas frecuentes

1- ¿Los hilos lisos levantan el rostro?

No producen el mismo efecto de sujeción que los hilos de tracción. Su objetivo principal es la bioestimulación y la evidencia sobre sus beneficios clínicos sigue siendo limitada.²

2- ¿El procedimiento duele?

Se utiliza anestesia para facilitar la colocación, pero pueden aparecer molestias y sensibilidad después. La tolerancia y la recuperación varían entre pacientes.⁷,⁸,⁹,¹⁰

3- ¿Los hilos reemplazan una cirugía?

Pueden aportar una mejora discreta en casos seleccionados. Cuando se necesita corregir un exceso importante de piel o un descenso marcado de los tejidos, su capacidad puede resultar insuficiente.¹,²

4- ¿Se pueden repetir?

La posibilidad de un nuevo procedimiento requiere otra valoración médica. Se deben revisar el resultado previo, la evolución y los tratamientos que ya existen en la zona.⁴,⁶,⁷

La importancia de una indicación adecuada

La elección de un hilo debe responder a un objetivo clínico concreto. En la consulta es importante explicar qué cambio puede lograrse, qué limitaciones tiene el procedimiento y qué recuperación puede requerir.

Fecha de corte bibliográfico: 24 de octubre de 2026.

Este contenido es informativo y no sustituye una consulta médica.

Referencias bibliográficas

1- American Society of Plastic Surgeons. Thread lift [Internet]. Arlington Heights (IL): American Society of Plastic Surgeons; [citado 14 oct 2026]. Disponible en: https://www.plasticsurgery.org/cosmetic-procedures/thread-lift

2- Mysore VN, Arora G, Chandrashekar BS, Khunger N, Dixit R, Arsiwala SZ, et al. Consensus position statement on emerging treatments in dermatology by the Association of Cutaneous Surgeons of India Task Force. J Cutan Aesthet Surg. 2026;19(2):223-41. doi:10.25259/JCAS_337_2025.

3- Park BY. Prospective study of three-dimensional bi-directional barbed threads for midface and nasolabial fold rejuvenation. Aesthetic Plast Surg. 2026;50(4):1587-95. doi:10.1007/s00266-025-05327-4.

4- American Society of Plastic Surgeons. Thread lift results [Internet]. Arlington Heights (IL): American Society of Plastic Surgeons; [citado 14 oct 2026]. Disponible en: https://www.plasticsurgery.org/cosmetic-procedures/thread-lift/results

5- Yoon JH, Kim SS, Oh SM, Kim BC, Jung W. Tissue changes over time after polydioxanone thread insertion: an animal study with pigs. J Cosmet Dermatol. 2019;18(3):885-91. doi:10.1111/jocd.12718.

6- American Society of Plastic Surgeons. Thread lift consultation [Internet]. Arlington Heights (IL): American Society of Plastic Surgeons; [citado 14 oct 2026]. Disponible en: https://www.plasticsurgery.org/cosmetic-procedures/thread-lift/consultation

7- Hong GW, Wan J, Yoon SE, Wong S, Yi KH. Pre- and post-procedural considerations and thread types for thread lifting. Life (Basel). 2025;15(1):85. doi:10.3390/life15010085.

8- American Society of Plastic Surgeons. Thread lift risks and safety [Internet]. Arlington Heights (IL): American Society of Plastic Surgeons; [citado 14 oct 2026]. Disponible en: https://www.plasticsurgery.org/cosmetic-procedures/thread-lift/safety

9- American Society of Plastic Surgeons. Thread lift recovery [Internet]. Arlington Heights (IL): American Society of Plastic Surgeons; [citado 14 oct 2026]. Disponible en: https://www.plasticsurgery.org/cosmetic-procedures/thread-lift/recovery

10- Yi KH, Park SY. Facial thread lifting complications. J Cosmet Dermatol. 2025;24(1):e16745. doi:10.1111/jocd.16745.

11- Pham CT, Chu S, Foulad DP, Mesinkovska NA. Safety profile of thread lifts on the face and neck: an evidence-based systematic review. Dermatol Surg. 2021;47(11):1460-5. doi:10.1097/DSS.0000000000003189.

Autora: Dra. Sandra Comendador Ferrales, Reg. Prof. 213988.

Revisión médica: Dra. Elisa Yoshimoto López, Reg. Prof. 130791.

Fecha de revisión: 24/10/2026.

Próxima revisión prevista: 24/10/2027.

Código de documento: PRE-BMP-009.

Documento aprobado según el procedimiento de control documental del Sistema de Gestión de Calidad UNIT–ISO 9001:2015 de Clínica Présage®.

Volver arriba