Toxina botulínica: cómo funciona y qué resultados esperar
Revisado por el equipo médico de Clínica Présage®
Introducción
La toxina botulínica es una neurotoxina producida por la bacteria Clostridium botulinum. En medicina se utilizan determinadas formulaciones de esta toxina para disminuir temporalmente la actividad de los músculos tratados.¹
En medicina estética, este efecto permite reducir temporalmente la contracción de determinados músculos responsables de las llamadas arrugas dinámicas, es decir, aquellas que aparecen o se hacen más visibles con los movimientos y las expresiones faciales.
Existen diferentes formulaciones de toxina botulínica tipo A y no deben considerarse automáticamente equivalentes, ya que sus características y unidades de potencia pueden variar entre productos. El medicamento que se utilizará en cada caso se informa al paciente durante la consulta, de acuerdo con la indicación y la valoración médica individual.⁷˒⁸
La evidencia científica disponible incluye estudios realizados con diferentes formulaciones de toxina botulínica tipo A. Por este motivo, a lo largo del artículo se especifica la formulación evaluada cuando este dato resulta relevante para interpretar correctamente los resultados.
El objetivo del tratamiento estético no es eliminar por completo la expresión facial, sino disminuir de manera controlada la actividad de determinados músculos para suavizar las líneas de expresión, buscando un resultado natural y acorde con las características de cada paciente. La indicación, las zonas a tratar y el plan de tratamiento deben establecerse después de una valoración médica individualizada.
¿Cómo funciona la toxina botulínica?
La toxina botulínica actúa sobre las terminaciones nerviosas que controlan la actividad de los músculos. Su mecanismo de acción consiste en bloquear temporalmente la liberación de acetilcolina, un neurotransmisor necesario para que el músculo se contraiga. Como consecuencia, disminuye la actividad del músculo tratado durante un período limitado. ¹
En medicina estética, este efecto permite reducir la contracción de determinados músculos faciales responsables de las arrugas dinámicas. Al disminuir temporalmente estos movimientos repetitivos, las líneas de expresión pueden suavizarse y la piel puede adquirir un aspecto más relajado.
El efecto no es permanente. Con el paso del tiempo, la actividad neuromuscular se recupera progresivamente y el movimiento del músculo vuelve a aparecer. La duración del efecto puede variar según la formulación utilizada, la zona tratada, la dosis, la técnica de aplicación y las características individuales de cada paciente.
¿Para qué se utiliza la toxina botulínica en medicina estética?
La toxina botulínica tipo A se utiliza en medicina estética principalmente para disminuir la actividad de determinados músculos responsables de líneas faciales dinámicas. Su utilización está especialmente establecida en el tercio superior del rostro, aunque también existen aplicaciones estéticas en otras regiones faciales y en el cuello.²
Su uso permite mejorar temporalmente la apariencia de las líneas de expresión, ya que disminuye la actividad de los músculos responsables de determinados movimientos faciales.²
Las indicaciones estéticas autorizadas dependen de cada medicamento y de su registro sanitario. Entre las indicaciones recogidas en la información de producto consultada para formulaciones de toxina botulínica tipo A se encuentran el tratamiento temporal de las líneas glabelares moderadas a severas y de las líneas de canto lateral moderadas a severas.⁹
En la actualidad, su utilización estética forma parte de un enfoque cada vez más individualizado. Antes del tratamiento, el médico debe realizar una valoración individualizada de la anatomía facial y de la actividad muscular. La planificación debe tener en cuenta no solo los músculos que se desean tratar, sino también su relación con los músculos adyacentes y con las demás estructuras faciales.²
Además, en determinados pacientes la toxina botulínica puede formar parte de un enfoque combinado con otros procedimientos, como los rellenos con ácido hialurónico, cuando se pretende abordar diferentes componentes del envejecimiento o de la anatomía facial.²
¿La toxina botulínica tiene otros usos médicos?
Las indicaciones autorizadas de la toxina botulínica tipo A dependen de la formulación utilizada y de la normativa vigente en cada país.
Además de sus aplicaciones en medicina estética, la toxina botulínica se utiliza con fines terapéuticos en diferentes áreas de la medicina. Entre sus aplicaciones se encuentra el tratamiento de determinados trastornos asociados a una actividad muscular excesiva o involuntaria, como algunas distonías y la espasticidad.¹
La toxina botulínica tipo A también se utiliza en el tratamiento de la hiperhidrosis axilar primaria.¹¹ Por otra parte, se ha estudiado en pacientes con bruxismo para disminuir la actividad de los músculos masticatorios y algunos síntomas asociados.¹⁰
Otros usos de la toxina botulínica en medicina estética
Además del tratamiento de las líneas de expresión del tercio superior del rostro, la toxina botulínica tipo A se ha estudiado para otras aplicaciones estéticas relacionadas con la actividad muscular.
Entre ellas se encuentra el tratamiento de las bandas platismales o prominencia del platisma en el cuello. Una revisión sistemática y metaanálisis de ensayos clínicos aleatorizados encontró mejoría de la prominencia platismal con onabotulinumtoxinA. Estos resultados corresponden específicamente a la formulación estudiada.¹²
La toxina botulínica también se ha estudiado para modificar la posición y la forma de la ceja mediante el tratamiento selectivo de determinados músculos. Una revisión sistemática encontró cambios medibles en la posición de la ceja después del tratamiento con onabotulinumtoxinA, aunque los autores señalaron la necesidad de estudios adicionales de mayor calidad. Por este motivo, la indicación debe individualizarse de acuerdo con la anatomía y el patrón de contracción de cada paciente.¹³
Otra aplicación es el tratamiento de determinadas asimetrías faciales relacionadas con alteraciones de la actividad muscular. La evidencia disponible incluye su utilización en pacientes con asimetría secundaria a parálisis facial y sincinesias, en quienes la toxina botulínica puede utilizarse para modificar selectivamente la actividad de determinados músculos y mejorar el equilibrio facial. Esto no significa que cualquier asimetría facial sea susceptible de tratamiento con toxina botulínica; la causa de la asimetría debe identificarse previamente mediante una valoración médica.¹⁴
Existen además aplicaciones cuya evidencia continúa siendo emergente. La administración intradérmica de toxina botulínica tipo A se ha estudiado en pacientes con rosácea, especialmente para disminuir el eritema facial y el flushing. Una scoping review con metaanálisis publicada en 2025 encontró resultados favorables en algunos de los análisis realizados, aunque la evidencia presenta limitaciones relacionadas con el reducido número de pacientes, la heterogeneidad de los estudios y las diferencias entre protocolos. Por ello, actualmente debe considerarse un uso con evidencia clínica emergente y no equipararse a indicaciones mejor establecidas de la toxina botulínica.¹⁵
La existencia de evidencia científica sobre estas aplicaciones no implica necesariamente que constituyan indicaciones autorizadas para todas las formulaciones de toxina botulínica tipo A. Las indicaciones aprobadas dependen del medicamento y de la normativa vigente en cada país.
¿Quién es un buen candidato para el tratamiento con toxina botulínica?
En medicina estética, la toxina botulínica puede estar indicada en pacientes en los que la actividad de determinados músculos contribuye de manera significativa a la formación de líneas de expresión o a la alteración estética que se desea tratar.²
La indicación no depende únicamente de la edad. Para determinar si el tratamiento es adecuado deben valorarse la anatomía facial, la actividad y el patrón de contracción muscular, la relación entre los músculos que se desean tratar y las estructuras adyacentes, así como los objetivos de cada paciente.²
A partir de esta valoración puede establecerse qué músculos participan en la alteración que se desea tratar y planificar el procedimiento de manera individualizada.²
En la información de producto consultada, la indicación estética autorizada corresponde a pacientes adultos menores de 65 años.⁹
¿Cuándo no está indicada la toxina botulínica?
Existen situaciones en las que el tratamiento con toxina botulínica tipo A está contraindicado y otras que requieren una valoración médica especialmente cuidadosa antes de realizarlo.¹˒²˒⁹
Entre las contraindicaciones descritas para formulaciones de toxina botulínica tipo A se encuentran la hipersensibilidad al principio activo o a alguno de los componentes del producto, la infección en los puntos previstos para la inyección y determinados trastornos neuromusculares, como la miastenia gravis, el síndrome de Eaton-Lambert y la esclerosis lateral amiotrófica.¹˒²˒⁹
Durante el embarazo y la lactancia deben tenerse en cuenta las recomendaciones específicas del medicamento utilizado. En tratamientos con fines exclusivamente estéticos, estas situaciones deben valorarse de forma especialmente prudente. En particular, la información de producto consultada no recomienda su utilización durante la lactancia.⁹
También es fundamental informar al médico sobre los medicamentos que se estén utilizando y los antecedentes médicos relevantes. Algunos tratamientos y determinadas enfermedades pueden modificar la respuesta a la toxina botulínica o aumentar el riesgo de efectos adversos. ¹˒²˒⁹
La decisión de realizar el tratamiento debe establecerse siempre después de una valoración médica individualizada.
¿Cómo se realiza el tratamiento con toxina botulínica?
El tratamiento comienza con una valoración médica del rostro y de la actividad de los músculos que se desean tratar. La planificación debe tener en cuenta la anatomía individual y la relación entre las diferentes estructuras faciales.²˒¹⁶
Una vez realizada esta valoración, el médico administra la toxina botulínica mediante pequeñas inyecciones en puntos seleccionados de acuerdo con los músculos que se desean tratar y el objetivo del procedimiento. La técnica debe adaptarse a las características anatómicas y al patrón muscular de cada paciente.²˒¹⁶
Por este motivo, el tratamiento no debe plantearse mediante un esquema idéntico para todos los pacientes. El conocimiento preciso de la anatomía y una técnica cuidadosa son elementos importantes para conseguir el efecto deseado y reducir el riesgo de complicaciones.¹⁶
¿Cuándo comienza a notarse el efecto?
El efecto de la toxina botulínica no aparece de forma inmediata. Después de la aplicación, la disminución de la actividad muscular se produce progresivamente durante los días siguientes.¹
En estudios realizados con abobotulinumtoxinA para el tratamiento de las líneas glabelares, algunos pacientes comenzaron a percibir cambios desde las primeras 24 horas, mientras que la mediana de inicio del efecto se situó aproximadamente entre los 2 y 4 días.³
El momento en que comienza a notarse el efecto puede variar entre pacientes. Estos datos proceden de estudios realizados con abobotulinumtoxinA bajo protocolos específicos.³
¿Cuánto dura el efecto de la toxina botulínica?
El efecto de la toxina botulínica es temporal. Con el paso del tiempo, la actividad de los músculos tratados se recupera progresivamente y las líneas de expresión pueden volver a hacerse visibles.¹
La duración puede variar entre pacientes y depende de diferentes factores, entre ellos la formulación utilizada, la zona tratada y la respuesta individual.¹˒⁴
En un ensayo clínico fase III realizado con una formulación líquida de abobotulinumtoxinA para líneas glabelares moderadas o severas, la mediana de duración del efecto fue de 4,5 meses según la evaluación del investigador. Aproximadamente un 5 % de los pacientes continuaba cumpliendo los criterios de respuesta a los seis meses.⁴
Estos resultados corresponden específicamente a la formulación y a las condiciones evaluadas en ese estudio, por lo que no deben extrapolarse automáticamente a otras formulaciones o situaciones clínicas.⁴
La necesidad de repetir el tratamiento debe valorarse de forma individual según la evolución de cada paciente.
¿Qué resultados se pueden esperar?
El tratamiento con toxina botulínica busca disminuir de manera controlada la actividad de determinados músculos. Como consecuencia, las líneas de expresión relacionadas con esa actividad muscular pueden suavizarse sin que el objetivo tenga que ser eliminar por completo el movimiento facial.²
El resultado puede variar entre pacientes porque la planificación del tratamiento depende, entre otros factores, de la anatomía facial, de los músculos implicados y de su relación con las estructuras adyacentes.²
También es importante mantener expectativas realistas. La toxina botulínica actúa sobre el componente muscular, por lo que la valoración debe determinar previamente en qué medida la actividad muscular participa en la alteración que se desea tratar.²
En determinados pacientes puede considerarse la combinación con otros tratamientos para abordar otros componentes del envejecimiento o de la anatomía facial.²
¿Qué efectos adversos puede producir la toxina botulínica?
La evidencia disponible sobre el uso estético de toxina botulínica tipo A en el tercio superior del rostro muestra, en general, un perfil de seguridad favorable.⁵
Entre los efectos adversos descritos tras su aplicación en el tercio superior del rostro se encuentran reacciones relacionadas con la propia inyección, como dolor o molestias locales, edema y hematomas. También se han descrito cefalea y otros efectos transitorios después del procedimiento.⁵
Algunas complicaciones pueden producirse cuando el efecto de la toxina alcanza músculos próximos a la zona tratada. Dependiendo del área de aplicación, pueden aparecer alteraciones temporales como ptosis palpebral, ptosis de la ceja o asimetrías.⁵
La aparición de estos efectos puede estar relacionada con factores como la zona tratada, la anatomía individual y la técnica de aplicación. Por este motivo, la valoración médica previa y el conocimiento de la anatomía facial son fundamentales para planificar el tratamiento.²˒⁵
Además de los efectos locales, la información de seguridad de las formulaciones de toxina botulínica tipo A advierte sobre la posibilidad de efectos relacionados con la difusión de la toxina a zonas alejadas del lugar de administración. Ante síntomas como dificultad para tragar, hablar o respirar, debe solicitarse atención médica inmediata.⁷˒⁸˒⁹
La mayoría de los efectos adversos descritos en los estudios de uso estético incluidos en la revisión fueron leves y transitorios.⁵ No obstante, cualquier síntoma inesperado, importante o persistente debe comunicarse al profesional que realizó el tratamiento para su valoración.
Los datos de la revisión sistemática y metaanálisis citados en esta sección proceden de estudios realizados con diferentes formulaciones de toxina botulínica tipo A. Por tanto, deben interpretarse como evidencia general sobre la utilización estética de toxina botulínica tipo A y teniendo en cuenta las formulaciones incluidas en los estudios.⁵
¿Qué cuidados deben seguirse antes y después del tratamiento?
Cuidados previos
Antes del tratamiento es importante informar al médico sobre los antecedentes de salud, los medicamentos que se estén utilizando y cualquier tratamiento estético o procedimiento realizado recientemente. Esta información permite identificar posibles contraindicaciones o situaciones que requieran precauciones especiales.²˒⁹
La zona que se desea tratar debe evaluarse previamente y no debe realizarse la infiltración en puntos que presenten una infección activa.¹˒²˒⁹
El procedimiento debe realizarse manteniendo condiciones adecuadas de higiene y asepsia. La preparación de la zona incluye una limpieza cuidadosa de la piel y la aplicación de una técnica apropiada durante las inyecciones para reducir el riesgo de contaminación.²
Cuidados posteriores
Después del procedimiento pueden aparecer molestias leves, enrojecimiento, edema o pequeños hematomas en los puntos de inyección. Estos efectos suelen ser transitorios.⁵
Las recomendaciones posteriores pueden variar según el tratamiento realizado y las características de cada paciente, por lo que es importante seguir las indicaciones proporcionadas por el profesional.
Si aparece algún síntoma inesperado, importante o persistente, se recomienda contactar con el profesional que realizó el tratamiento. Ante síntomas como dificultad para tragar, hablar o respirar, debe solicitarse atención médica inmediata.⁹
Conclusión
La toxina botulínica tipo A es un tratamiento ampliamente utilizado en medicina estética para disminuir temporalmente la actividad de determinados músculos responsables de las arrugas dinámicas. Su efecto es reversible y los resultados pueden variar según la anatomía facial, la zona tratada, la formulación utilizada y la respuesta individual de cada paciente.¹˒²
La valoración médica previa es fundamental para determinar si el tratamiento está indicado y planificarlo de acuerdo con las características de cada paciente. Aunque la mayoría de los efectos adversos descritos en el uso estético del tercio superior son leves y transitorios, la toxina botulínica no está exenta de posibles complicaciones.²˒⁵
En Clínica Présage®, el tratamiento se plantea de forma individualizada, buscando suavizar las líneas de expresión y mantener un resultado natural y equilibrado.
Preguntas frecuentes
1- ¿Cada cuánto puede repetirse el tratamiento con toxina botulínica?
No existe un intervalo único adecuado para todos los pacientes. La necesidad de repetir el tratamiento depende de la recuperación de la actividad muscular, de la respuesta obtenida y de la valoración individual.
En un análisis interino de seguridad de administraciones repetidas de abobotulinumtoxinA para líneas glabelares, el protocolo permitía una nueva administración cuando habían transcurrido al menos 85 días desde el tratamiento anterior y las líneas habían recuperado una intensidad moderada o severa.⁶
El estudio evaluaba la seguridad de los tratamientos repetidos y no su eficacia, y este intervalo correspondía específicamente al protocolo utilizado; por tanto, no debe interpretarse como un intervalo universal de retratamiento para todas las formulaciones de toxina botulínica tipo A.⁶
2- ¿La toxina botulínica deja el rostro sin expresión?
No necesariamente. El objetivo del tratamiento estético es disminuir de manera controlada la actividad de determinados músculos responsables de las líneas de expresión, sin que esto implique eliminar por completo el movimiento facial. El tratamiento debe adaptarse a las características de cada paciente para buscar un resultado equilibrado y natural.²
3- ¿Es doloroso el tratamiento?
La toxina botulínica se administra mediante pequeñas inyecciones, por lo que pueden producirse molestias en los puntos de aplicación. Después del procedimiento también pueden aparecer reacciones locales como sensibilidad, enrojecimiento, edema o pequeños hematomas, que generalmente son transitorios.⁵
4- ¿Puedo retomar mis actividades habituales después del tratamiento?
Después del tratamiento pueden aparecer pequeñas reacciones en los puntos de inyección, como enrojecimiento, edema, molestias o hematomas, que suelen ser transitorias.⁵ Las recomendaciones sobre la actividad posterior pueden variar según el procedimiento realizado y las características de cada paciente, por lo que deben seguirse las indicaciones proporcionadas por el profesional.
5- ¿Botox y toxina botulínica son lo mismo?
No exactamente. Toxina botulínica es el nombre del principio activo utilizado en diferentes medicamentos, mientras que Botox es una marca comercial específica de toxina botulínica tipo A cuyo principio activo es onabotulinumtoxinA.⁷
Por este motivo, aunque coloquialmente se utilice la palabra «Botox» para referirse a este tipo de tratamientos, no todas las toxinas botulínicas utilizadas en medicina estética son Botox. El producto que se utilizará en cada tratamiento se informa al paciente durante la consulta.
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Medicina estética personalizada con evaluación profesional.
Autora: Dra. Sandra Comendador Ferrales, Reg. Prof. 213988
Revisión médica: Dra. Elisa Yoshimoto López, Reg. Prof. 130791
Fecha de revisión: 28/08/2026
Próxima revisión prevista: 28/08/2027
Código de documento: PRE-BMP-003 v1.0
Documento aprobado según el procedimiento de control documental del Sistema de Gestión de Calidad UNIT–ISO 9001:2015 de Clínica Présage®.
Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye una consulta médica presencial.
