Tratamiento de várices en Montevideo: por qué la evaluación médica es el primer paso
Tiempo estimado de lectura: 4 minutos
Tratamiento de várices en Montevideo: por qué la evaluación médica es el primer paso
Cuando una persona busca un tratamiento para várices, muchas veces espera una respuesta rápida: “¿Qué me conviene hacer?”. Sin embargo, en medicina estética y vascular responsable, la respuesta correcta empieza antes del procedimiento: empieza con una evaluación médica.
Las várices no son todas iguales. Algunas venas visibles son superficiales y pequeñas, como las arañitas vasculares o telangiectasias. Otras son venas más grandes, tortuosas o sintomáticas. También puede haber molestias como pesadez, dolor, hinchazón o cansancio en las piernas. Por eso, el tratamiento más adecuado depende de cada caso.
¿Qué se evalúa antes de tratar las várices?
En una consulta se consideran varios puntos: antecedentes familiares, embarazos, actividad laboral, tiempo que la persona pasa de pie o sentada, síntomas, tipo de vena visible, estado de la piel y objetivos del paciente. Esta información permite orientar el tratamiento y también explicar expectativas reales.
En Clínica Présage®, ubicada en Montevideo, el enfoque es personalizado. La clínica trabaja con tratamientos médicos y estéticos, atención profesional y seguimiento, priorizando la seguridad y el bienestar del paciente. En el caso de las várices, esto es especialmente importante porque no se trata solo de “borrar venitas”, sino de entender qué está pasando en las piernas.
¿Se pueden tratar las várices sin cirugía?
Hoy existen diferentes alternativas médicas para mejorar várices y arañitas vasculares, según el tipo de vena y el diagnóstico. Algunas opciones se realizan de forma ambulatoria y permiten retomar actividades habituales con cuidados simples. La indicación, cantidad de sesiones y tiempos de resultado varían según cada paciente.
Un punto clave es no automedicarse ni comprar medias de compresión sin orientación cuando hay síntomas importantes. Las medias pueden ayudar en algunos casos, pero deben indicarse correctamente. Lo mismo ocurre con cremas o productos “milagro”: pueden aliviar la piel, pero no corrigen una vena con alteración funcional.
Si sentís pesadez, dolor, hinchazón o te preocupan las venas visibles, una consulta temprana permite decidir mejor. Tratar a tiempo suele ser más simple que esperar a que el problema avance.

